25 feb 2021

LA TORMENTA FINAL



Por Daniel Jacob

En épocas de muchísimo estrés –especialmente las que involucran Profundas Descargas Transformadoras- la mayoría de las personas van a volver a lo que los equilibraba cuando eran muy jóvenes. Las personas que hacían berrinches tenderán a portarse mal, las personas que se retrotraían volverán a enclaustrarse, y las que eran elogiadas y aceptadas por ser “maduras para su edad” se mantendrán ocupadas, muchas veces al servicio de los demás.
En los Planos Internos, la introspección intensiva ocurrirá dentro de ciertos tipos de personalidad. Preguntarán: “¿En qué me equivoqué?”
En los Planos Externos, los que no estén cómodos yendo afuera practicarán “Extrospección,” es decir: “¿Quién ME hizo mal y qué se debería haber hecho al respecto?”
En la Unidad, en realidad no importa qué lado del espejo examinemos. Los asuntos que duelen no residen en el espejo, y de forma muy real, no residen dentro de NOSOTROS tampoco. Residen en ese nebuloso “espacio intermedio,” el reino de la PERCEPCIÓN HUMANA. En otras palabras, lo que genera felicidad o estrés no cómo SOMOS. Más bien, es cómo PERCIBIMOS QUE SOMOS NOSOTROS MISMOS. Lo mismo es válido para el mundo que nos rodea.
De muchas formas, estamos en lo cierto en buscar el punto de origen donde la mayoría de los “desafíos de la vida” comenzaron a crecer y poblar nuestro Paisaje Interior. Y es solo natural que durante épocas de elevada energía reconsideremos esas preguntas una y otra vez en el fondo de nuestra mente.
Una de las más claras y poderosas figuras de autoridad que operan en nuestra sociedad actual es un recién nacido. Envuelto en inocencia y profunda vulnerabilidad, el llanto de un recién nacido absolutamente EXIGE una respuesta, y ¡ay de aquellos que no le prestan atención! Entonces, en algún momento -que varía de guión de vida a guión de vida- esa todopoderosa inocencia comienza a agriarse. La dura realidad comienza a abrirse camino en la conversación: “Es hora de que aprendas a hacer esto tú mismo. Es hora de que cumplas con tu parte.” En consecuencia, cumplimos y nos adaptamos, nos rebelamos y desertamos, o encontramos algún cómodo espacio intermedio donde no agitamos las aguas con demasiada furia, ni tampoco vamos en silencio a esa “buena noche.”
Las poderosas vibraciones que se abalanzan sobre nosotros ahora están hechas a la medida para traer a la humanidad DE REGRESO al tiempo de nuestro gran poder, de nuestra gran autoridad. Solo las personas que combinen la inocencia con la vulnerabilidad serán capaces de sobrevivir al influjo de las energías que se dirigen hacia nosotros.
Inocencia: falta de ingenio y manipulación. Vulnerabilidad: autenticidad, donde nuestro exterior coincide con nuestro exterior, ¡sin emitir juicio, sin tediosa reticencia! Ya no somos bebés, aunque seguramente podemos renacer.
Pronto, no habrá lugar donde ocultarse. ¿Y quién querría hacerlo, de todos modos?
Los videntes espirituales tienen razón cuando dicen: “La tormenta está llegando.” Es cierto. Pero mucho antes de que las maquinaciones del cambio político y la agitación hayan amainado por completo, la TORMENTA FINAL soplará silenciosa y suavemente a través del corazón de cada persona, ahuyentando cualquier remanente de la filosofía “Cumple o muere” que roba la infancia y mutila la niñez incipiente. En su lugar, comenzará a surgir un nuevo mantra: “¡Quédate y juega!” Enfrentado con semejante proposición convincente, los directores de las funerarias locales tal vez tengan que buscarse otra línea de trabajo. La humanidad está en el proceso de cavar una TOTALIDAD (*) y todos están invitados a subir adentro.

(*) Juego de palabras: en ingles Whole (totalidad) y Hole (agujero, hoyo) se pronuncian igual. (N de la T)

© Daniel Jacob – Publicado en Facebook 24.2.2016
Título en inglés: The ultimate storm
Traducción: Susana Peralta

Sitio oficial de Daniel Jacob en español <www.manantialcaduceo.com.ar/daniel_jacob/index.htm>

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